Bueno cambiamos un poco las cosas, o las recuperamos, ¿quién sabe?,
Cuando inicié este blog estaba convalensciente y era multitemático, como se encarga de enunciar el banner de entrada.
Con el paso del tiempo se centró más en la escalada. Era lo que tocaba, y ya que hacer la entradas consume su tiempo era mejor centrarse en lo que parecía más prioritario.
Durante ese tiempo echaba de menos el resto de actividades y uno de de los leit motiv lo desarrollé como texto de encabezamiento. No lo guardaba pues no era algo generado por mi, aunque fuera una mera descripción de una excursión, sin más; sino que cada texto nuevo sobrescribía al anterior.

Con el paso del tiempo he echado en falta que esos textos, copias directas de los hablado o leído en diversos media, no quedaran guardados y a disposición de quién los buscara.
Así que he decidido almacenarlos como entradas en el blog.
No hace falta avisar, creo, pero lo recalco que son mis gustos, que la emoción que despiertan dependen del momento en que me encuentre y de un visionado muy continuado, a veces, de la materia a la que hacen referencia y que "para gustos colores".

Suerte, bienvenidos al Caos (esa escalera que se sube) y que los disfrutéis.

====================

También tengo que dejar constancia de que gracias a Google ahora tengo más problemas a la hora de diseñar las entradas del blog.

Google ha eliminado el programa Picasa y lo ha sustituido por Google Fotos.

Eso ha cambiado la forma de tenía de gestionar mis fotos y mis álbumes por otra en la que, para mi gusto, no tiene la misma plasticidad; y sobre todo el emplear imágenes para ilustrar el blog ya que ahora no se puede “Insertar fotos o álbumes en sitios web”.

Hay entradas guardadas y programadas que no han sufrido daño pero otras sí. Desconozco si hay alguna entrada antigua que se haya visto alterada por “esta mejora”.

Para las entradas de reciente creación he tenido que buscar otro servicio y he recurrido a la competencia, a Flickr de Yahoo; y adaptarme a su forma de gestionar.
La gestión de las fotos y álbumes me parece un poco más engorrosa que la que ofrecía Picasa, igual cuando lo tenga más por la mano lo veo de otra manera, pero permite insertar/añadir imágenes en el blog.

Entiendo que Google no quiera perder terreno ante la competencia y quiera adaptarse a las actuales corrientes sociales pero Google se ha hecho el gigante que es porque ofrecía a la gente lo que ésta pedía y lo que necesitaba. Cambiando un servicio a peor, ya que para mi restarle competencias a lo que ya ofrecía es a peor, Google se está convirtiendo en una empresa perversa pues ya no ofrece al usuario lo que éste demanda sino que desde su posición obliga al usuario a adaptarse a lo que se le ofrece, un “o lo tomas o lo dejas”.

Por comentarios que me han hecho lectores del Blog hay dificultad para ver algunas de las imágenes y para poder descargarlas. Por lo que he visto, a pesar de que se trata de fotos subidas a álbumes de carácter público, con la remodelación de Picasa a Google Fotos hay imágenes que se han transformados en privadas, por la cara, y han dejado de ser accesibles a todos los públicos. Como revisar las más de 700 entradas que hay actualmente es inviable recomiendo que si alguien está muy interesado en alguna imagen se onga en contacto a través del correo del blog e intentaré arreglarlo o hacérsela llegar.

jueves, 5 de marzo de 2009

La Nouvelle Vague

La Nouvelle Vague es el movimiento cinematográfico europeo más conocido, después del neorrealismo italiano.
Los directores de culto de hoy en día existen, como tales, gracias a nombres como los de François Truffaut, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol, Eric Rohmer o Jacques Rivette. Ellos, ingeniosamente, inventaron a mediados de los años 50 del siglo pasado una marca no registrada y universal que aún permanece entre nosotros: el cine de autor. Del otro lado de la pantalla, sus hijos-espectadores se transformaron a su vez, en los llamados cinéfilos, otra brillante acuñación que transformó al modesto espectador en un degustador cinematográfico de primer orden.

Lean Luc Godard, Fraçois Truffuat y Louis Malle - Festival dce Cannes, en mayo de 1968

De todo ello fueron responsables ese puñado de críticos y cineastas franceses que, tras convencernos de que el cine es un arte tan respetable como la literatura o la música, comenzaron a rodar películas saltándose cientos de reglas, hasta aquel momento intocables, del llamado cine convencional. Rodaron con presupuestos ridículos, atentaron contra el sacrosanto guión, despreciaron las estrictas normas de planificación y volvieron locos a los montadores. Y además tuvieron éxito.

La Nouvelle Vague ensanchó los senderos del cine en todos sus géneros, desde el drama la comedia, pasando por el ensayo y el documental, y reinventó las relaciones entre el cine y las adaptaciones literarias. Muchos de sus hallazgos se han convertido en base del lenguaje del cine y de la TV, algo que para muchos, claro, pasa inadvertido.
Todos profesaron, primero como críticos y luego como cineastas, un enorme respecto por los que les precedieron. Su revolución más eficaz y generosa fue descubrirle al público que directores como John Ford, Roberto Rossellini o Enrst Lubitsch podían ser considerados artistas como Picaso, Mozart o Shakespeare.

Godard demostró su interés por el ensayo; Truffaut acercó la literatura y el cine; Rhomer marido la palabra y la imagen.
François Truffaut murió demasiado pronto, un cáncer cerebral se lo llevó a los 52 años; su especialidad era hablar del amor y las mujeres. Para Truffaut estaba muy claro: no hay amor sin dolor. Un dolor penetrante que consume por dentro, con la única esperanza de que afuera sólo quedará el amor, más que suficiente para sobrevivir a cualquier tipo de penuria. Rohmer (88 años ahora) ha dado su carrera por terminada. Godard vive aislado en su casa laboratorio de Rolle, Suiza y es pesimista sobre el futuro del cine. Claude Chabrol, de 80 años, continua resistiendo. (Sobre gustos no hay nada escrito pero queda claro cual es el mío, ¿no?. Básicamente porque mucho cine de autor lo encuentro soporífero. Yo, lo normal es que vaya al cine a pasar un buen rato y no pensar, aunque culturizarse no viene mal de tarde en tarde)

La Sirena del Mississipi

El legado es agridulce. La independencia creativa que necesita le es negada por el agobiante tsunami del cine de mercado y la TV, empeñados en homogeinizarlo todo. Buena parte del cine de autor actual de ha transformado en una triste caricatura, narcisista y hueca con respecto a sus principios fundacionales. Aún queda el as en la manga de ser honestos con el espectador, devolverle su dignidad, robada en beneficio del puro negocio y que le ha dejado reducido al penoso estado de ser un simple consumidor.

De Felipe Vega para El Mundo del día 9 de febrero de 2.009; sección Cultura

No hay comentarios:

Publicar un comentario