Fuimos a escalar al Pas de La Mala Dona.
Había contactado con Shan, que venía con el colectivo Vikingo; y más tarde se sumó Eli, y mucho más tarde Gemma Clofent con quien no coincidía desde hace mucho tiempo, años puede. Nos reunimos un buen puñado de gente y no llegamos a colonizar la cueva para nosotros solos pero casi. Hasta nos encontramos con D. Tarragó y Genis, que se pasaron por El Pas de la Mala Dona a escalar un poco.
Aprovechando el momento aparqué en La Cantera de La Falconera. No ganas mucho, el poco de pateo que te ahorras no se nota lo suficiente, es un terreno llano; lo único que ganas es que no hay zona azul, por ahora, y no tienes problemas para aparcar; eso sí, en teoría está prohibido. Pero como todo está siendo ilegal en el mundo de la escalada…
Aunque al principio se notaba que el sol apretaba en poco tiempo esa sensación fue a menos. aunque a veces se medio tapaba la térmica fue muy buena.
Fue un día como pocos, muy redondo.
Escalé poco pero a gusto, y me lo pasé bien socializando. Hacía tiempo que no me dedicaba tanto a la escalada mandibular, incluso después de haber acabado la escalada vertical.
> KALINDA, V+.-
Tenía ganas de volver a escalar esta vía que abrí hace unos cuantos años. En la última visita no pude pues ya estaba ocupada.
La escalé bien pero me tuve que poner el traje de faena y leerla bien, no fue un Tres i no Res.
Y a la altura de la R1 me tuve que entretener un buen rato hasta que descifré por donde se escalaba ese tramo. Lo probé por la izquierda pero me faltaba algo, lo probé por la derecha y me seguía faltando algo; tras varias pruebas por ambos lados opté por escalar algo más a su derecha, dejando la R1 algo esquinada a mi izquierda y solventé la situación. Yo juraría que antaño se escalaba por la izquierda de la R1 pero no encontré el truco ese día.
A mi, para calentar, me pareció un 6a, a Eli un IV, a Gemma que no pasaba de V+ sin precisar nada más. A otros les encantó está vía con aire de vía larga.
> ALEPH, 6a/a+.-
Hace también unos cuantos años cuando reequipé Mediterrani, la extensión de Sangre de Toro, me dije que su izquierda se le podía sacar partido y equipé una vía que empieza por la Tutti Colori y luego tiene vida propia hasta la R compartida con Mediterrani.
Y hasta esta fecha no la había probado.
Y la encadené del tirón, aunque el ligero desplome que tiene va cargando y llegué a la R con las fuerzas un poco justas.
Si la comparamos con Güapa, el 6a+ de la cueva, no tiene unos movimientos tan bonitos y es algo menos intensa. Cumple y rondaría el 6a intenso, sin llegar a 6a+.
Escalador en Güapa, 6a+.
> PROMETHEA, 6b.-
Y finalmente me dí un homenaje escalando y encadenando Promethea. Y no fue fácil; salir de la última chapa camino de la R me dió su trabajo. No me quedaba de un agarre y fuí probando por aquí y luego por allá varias variantes. Al final me escoré hacia la salida de Arale que tenía unos agarres que podía gestionar mejor y algunos son compartidos por ambas, y la encadené.
El resto del día mientras el resto de los escaladores hacían sus deberes fue darle a la mandíbula, que de tanto en tanto hay que entrenarla.
Y acabamos el día en un chiringuito de Penya Ginesta para hacer la cerveza, e ingerir algo más sólido.
Había contactado con Shan, que venía con el colectivo Vikingo; y más tarde se sumó Eli, y mucho más tarde Gemma Clofent con quien no coincidía desde hace mucho tiempo, años puede. Nos reunimos un buen puñado de gente y no llegamos a colonizar la cueva para nosotros solos pero casi. Hasta nos encontramos con D. Tarragó y Genis, que se pasaron por El Pas de la Mala Dona a escalar un poco.
Aprovechando el momento aparqué en La Cantera de La Falconera. No ganas mucho, el poco de pateo que te ahorras no se nota lo suficiente, es un terreno llano; lo único que ganas es que no hay zona azul, por ahora, y no tienes problemas para aparcar; eso sí, en teoría está prohibido. Pero como todo está siendo ilegal en el mundo de la escalada…
Aunque al principio se notaba que el sol apretaba en poco tiempo esa sensación fue a menos. aunque a veces se medio tapaba la térmica fue muy buena.
Fue un día como pocos, muy redondo.
Escalé poco pero a gusto, y me lo pasé bien socializando. Hacía tiempo que no me dedicaba tanto a la escalada mandibular, incluso después de haber acabado la escalada vertical.
> KALINDA, V+.-
Tenía ganas de volver a escalar esta vía que abrí hace unos cuantos años. En la última visita no pude pues ya estaba ocupada.
La escalé bien pero me tuve que poner el traje de faena y leerla bien, no fue un Tres i no Res.
Y a la altura de la R1 me tuve que entretener un buen rato hasta que descifré por donde se escalaba ese tramo. Lo probé por la izquierda pero me faltaba algo, lo probé por la derecha y me seguía faltando algo; tras varias pruebas por ambos lados opté por escalar algo más a su derecha, dejando la R1 algo esquinada a mi izquierda y solventé la situación. Yo juraría que antaño se escalaba por la izquierda de la R1 pero no encontré el truco ese día.
A mi, para calentar, me pareció un 6a, a Eli un IV, a Gemma que no pasaba de V+ sin precisar nada más. A otros les encantó está vía con aire de vía larga.
> ALEPH, 6a/a+.-
Hace también unos cuantos años cuando reequipé Mediterrani, la extensión de Sangre de Toro, me dije que su izquierda se le podía sacar partido y equipé una vía que empieza por la Tutti Colori y luego tiene vida propia hasta la R compartida con Mediterrani.
Y hasta esta fecha no la había probado.
Y la encadené del tirón, aunque el ligero desplome que tiene va cargando y llegué a la R con las fuerzas un poco justas.
Si la comparamos con Güapa, el 6a+ de la cueva, no tiene unos movimientos tan bonitos y es algo menos intensa. Cumple y rondaría el 6a intenso, sin llegar a 6a+.
Escalador en Güapa, 6a+.
> PROMETHEA, 6b.-
Y finalmente me dí un homenaje escalando y encadenando Promethea. Y no fue fácil; salir de la última chapa camino de la R me dió su trabajo. No me quedaba de un agarre y fuí probando por aquí y luego por allá varias variantes. Al final me escoré hacia la salida de Arale que tenía unos agarres que podía gestionar mejor y algunos son compartidos por ambas, y la encadené.
El resto del día mientras el resto de los escaladores hacían sus deberes fue darle a la mandíbula, que de tanto en tanto hay que entrenarla.
Y acabamos el día en un chiringuito de Penya Ginesta para hacer la cerveza, e ingerir algo más sólido.
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