Bueno cambiamos un poco las cosas, o las recuperamos, ¿quién sabe?,
Cuando inicié este blog estaba convalensciente y era multitemático, como se encarga de enunciar el banner de entrada.
Con el paso del tiempo se centró más en la escalada. Era lo que tocaba, y ya que hacer la entradas consume su tiempo era mejor centrarse en lo que parecía más prioritario.
Durante ese tiempo echaba de menos el resto de actividades y uno de de los leit motiv lo desarrollé como texto de encabezamiento. No lo guardaba pues no era algo generado por mi, aunque fuera una mera descripción de una excursión, sin más; sino que cada texto nuevo sobrescribía al anterior.

Con el paso del tiempo he echado en falta que esos textos, copias directas de los hablado o leído en diversos media, no quedaran guardados y a disposición de quién los buscara.
Así que he decidido almacenarlos como entradas en el blog.
No hace falta avisar, creo, pero lo recalco que son mis gustos, que la emoción que despiertan dependen del momento en que me encuentre y de un visionado muy continuado, a veces, de la materia a la que hacen referencia y que "para gustos colores".

Suerte, bienvenidos al Caos (esa escalera que se sube) y que los disfrutéis.

miércoles, 1 de abril de 2015

El Solà (Abric del Xicotó) y Cal Cari (Alòs de Balaguer)


Los sectores de escalada de El Solà (Abric del Xicotó, según cartografía) y de Cal Cari están ubicados en la población de Alòs de Balaguer, en las estribaciones de Penarreba, están incluidos dentro del Aiguabarreig Segre-Noguera Pallaresa, y están referenciados en la guía del Salvatge Oest de Catalunya y Lleida Climbs 2.
Mirando el mapa se sitúan a la izquierda de dicha población, entre el Pic de Castellàs (muy concurrido últimamente, la blogosfera no ha muerto para la vía larga) y la Font del Pont.

El Solà o Abric del Xicotó

Cal Cari

ACCESO.-

Si se accede a Alòs de Balaguer vía Artesa de Segre-Baldomar hay que atravesar toda la población hasta llegar a la Font del Pont, justo antes del puente que cruza el Segre.
Si se accede desde Rubió, tras cruzar el puente nos encontramos con dicha fuente de frente.
A la izquierda de la fuente nace una pista forestal en buen estado que nos conducirá a diversos sectores de escalada, ya sean los objetivos del día (Cal Cari y El Solà) como otros de deportiva (Racó del Segre) o de vía larga (La Roca Preñada o el Pic de Castellàs).



El primer parking que nos encontramos es el de Cal Cari.
La pista se encuentra con una zona llana y despejada a su izquierda que hace de parking.
Enfrente del parking se observan la dos formaciones rocosas que forman este sector. No hay pérdida. Se accede caminando por una pista abandonada que hay en el otro lado de la pista forestal por la que hemos llegado. Esta pista se transforma en un sendero. El sendero se bifurca en dos. El sendero más marcado es el que tira recto y que nos deja en el pie de vía del subsector Cal Cari Esquerra.




Si el objetivo era ir a los sectores de El Solà, la Font de l’Espadella o la zona de La Preñada, o más allá, hay que circular por dicha pista hasta llegar al àrea de picnic de L’Espadella. Es fácilmente reconocible con su lugar de parking señalizado y una caseta en cuya puerta se puede leer una leyenda que pone Foc de Rotlle .
El sector de El Solà o Abric del Xicotó es fácilmente reconocible y su acceso es muy sencillo. Desde el parking hay que desandar la pista unos metros hasta encontrar el inicio del sendero, muy bien señalizado con un hito.
El sendero no ofrece dudas y hay algún hito más que nos marca el camino a seguir. En un punto parece dividirse. El desvío hacia la derecha es el más claro y nos deja en el pie de vía del subsector Dreta.




ESCALADA.-

Los dos sectorcillos tienen características muy diferentes.
Comparten:
- Un acceso muy corto.
- Un pie de vía bastante decente, para ir con la canalla incluso, y protegido de forma parcial por la vegetación.
- El Solà (Abric del Xicotó) y Cal Cari Esquerra son cara sur. Cal Cari Dreta és Sureste, con sombra de tarde. En está época del año y antes del cambio de hora la sombra llega sobre las 14-15 horas.
- Se puede uno aprovisionar de agua en la Font, al inicio de la pista.
- Reseñas ambas en la guía de Escalades en el Salvatge Oest de Catalunya. Cal Cari sólo en LLeida Climbs 2

El Solà (Abric del Xicotó).
Es conglomerado.
Es un sector local y, por las características de la mayoría de sus vías, de interés muy local.
Aunque es una pared de metros, tanto de altura como de largo sólo el subsector Dreta está profusamente equipado, quedando la zona izquierda y central de mudos testigos.
Las líneas de un largo están equipadas con espits y las de dificultad determinante o de varios largos con paraboles. La reuniones que vimos eran variadas: mosquetoncito, mallones, anilla,...
Las líneas de un largo suelen ser, salvo excepción, de placa técnica, más o menos tumbada.
Sobre reseña es un sector que puede cumplir para un día de escalada porque hay suficientes vías en número y dificultad para moverse entre el V y el 7a. Una vez en el pie de vía puede decepcionar.
Personalmente opino que si este subsector vale la pena de ser visitado es por las vías largas, Pinto con Sifón y El Marqués del Brotx, sobre todo por está última si la reseña no engaña (4 largos y 6c mantenido).
No he encontrado referencia alguna en la blogosfera sobre estas vías o este sector salvo que es de interés arqueológico.
Hay un yacimiento en el que se empezó a trabajar en el 2013 y se ubica entre las vías Massaneti y Hannibal. ambas vías lo flanquean y no hay ninguna que nazca justo encima.

Panorámica desde El Solà (El sector Font de l'Espadella es la placa roja).

Cal Cari.
Son dos paredes de escasa altura, unos 20 metros como mucho, separadas por unos 50 metros y con diferentes orientaciones. Sur en el subsector Esquerra y sureste en el subsector Dreta.
Ofrecen una escalada sobre un muro calcáreo vertical, o con una inclinación muy discreta (aunque no lo parezca), en ocasiones de continuidad pero mayoritariamente técnica sobre presas pequeñitas y movimientos de adherencia.
Equipada con paraboles y reuniones de mosquetoncito o argolla.



Es una escuela de interés local en la que abunda la dificultad de entre el V y el 6a+ pero que bien merece una o dos vistillas. Teniendo en cuenta que no es para principiantes sino para escaladores con algo de experiencia u oficio por los siguientes aspectos:
- Las líneas técnicas son difíciles
- El primer seguro está exageradamente alto y te juegas una caída mala; sobre todo si eres bajito pues en lugar de chapar estirado a tope tienes que hacer un pasito y chapar forzado. Alguna línea se tendría que haber equipado poniendo algún seguro más.
- Hay algún seguro ubicado raro, o que sobra pues la lógica de la línea te lleva al problema que tienes al lado o has de chapar en una pose algo extraña.

No apto para días de calor.
Sobre este sector sí que se encuentra información en la blogosfera.

Panorámica desde Cal Cari Esquerra. Abric del Xicotò, Agulla Fina y Roca Prenyada

UN DÍA SOLEADO.-


Sobre reseña la idea inicial era ir a escalar a El Solà, un sector de la zona de Alòs de Balaguer y así ir conociendo los sectorcillos que quedan por visitar. Un número de vías discreto pero que para un día podían bastar.
Acompañado de K y Laura salimos de BCN a una hora poco estresante.
El único problema fue acertar con la salida de la A2. No será por falta de ocasiones que he hecho este camino, pero siempre me entra la amnesia y acabamos haciendo alguna tontería. Una vez ya en la C-14 no hubieron más problemas.

Llegar es bastante fácil. La pista y encontrar el área de picnic no ofrecen ningún problema; y el sendero de acceso esta bien señalado, es cómodo y pateas poco.
El problema es que visualmente la pared tiene volumen para ofertar un montón de líneas, y de buen metraje, y que cuando llegas a la zona equipada esta decepciona un poco. La mayoría de las vías no son tan largas y el atractivo es mucho menos.
Tuvimos sol en todo momento pero la temperatura se mantuvo en el límite alto de lo soportable, igual ayudaba que de tanto en tanto hiciera algo de aire.

> Mc Mangala, V.
Línea técnica, de posición y adherencia; poco importa lo fuerte que estés, la dificultad es la misma. Corta pero te deja buen sabor. Similar a muchos V montserratinos donde no hay nada a lo que agarrarse.

K en Mc Mangala

> La Ferretería L1_6a+.
Es un problema estropeado por la llegada y ubicación de la reunión. La primera mitad es también una rampa técnica, más sencilla que la anterior, y la segunda mitad es una fisura-diedro vertical, atlético y de agarre generoso que finaliza en un bombito. Un paso de árbol y reunión.
El problema es que esta reunión sita a la derecha del árbol, para ser la R1 de una vía de 3 largos, está pésimamente ubicada, pues para nada es cómoda y tiene una salida realmente sucia. La reunión sita a la izquierda, saneando un poco, era la mejor opción.
Este detalle ya nos hizo desconfiar del todo del sitio y habiendo otras posibilidades de escalada cercana optamos por retirarnos.

K en La Ferretería

Idem



El problema de 6c mantenido de 4 largos, El Marqués de Brontx, tiene buena pinta y no se ve fácil; sería para ir un día mentalizado para tal fin.

Nos dirigimos a Cal Cari.
A el subsector Esquerra, también fácil de localizar, acceso cómodo, buen pie de vía, etc… Cómo lo importante de escalar es escalar, ya poco importaba que hubiera no dificultad; diversión puede que ofreciera mucha.
El sector ofrece diversión, pero para nada es un regalo. Nos tuvimos que esforzar y no siempre pudimos encadenar en limpio. Y acabamos bien exprimidos; puede que el calor ayudara, aquí a pesar de la protección arbolada no hacía aire y se notaba más.

> Sidral, 6a+.
Es el trayecto más largo de este subsector.
Buena línea, continuidad,más atlética que técnica.
Hiperasegurada (para llevar la contraria). Si escalas con vista te puedes saltar algún seguro, chapas el siguiente seguro con el último chapado a la altura de los pies.

K en Sidral


> Tendido Supino, 6b.
Línea muy técnica y fina con un trama de más potencia casi al final, con alejes en su inicio algo excesivos, hasta la penúltima chapa. A partir de aquí los movimientos te llevan a buscar la línea de la izquierda, y chapar el último seguro es más testimonial que para algo real.

K en Tendido Supino

Idem


> Variant, 7a:7b: o más? (Orientada de 6c).
Comparte la primera y técnica mitad de para después sortear un repechito y atacar una placa vertical y fina donde no hay nada potable. A mi no me cabe más que la punta de un dedo en según que agujeritos y, entre eso y que has de poner los pies en adherencia, no tengo nada que pelar.

Escalador en Farigola i Romaní, V+

> Torracollons, 6b (Orientada de 6a+).
Magnifico problema de técnica y adherencia muy mantenido, non stop desde que atacas la primera cinta hasta que sales de la última chapa.
Alguna chapa situada rara (sobre todo si eres bajito) pero muy recomendable.

K en Torracollons



El sectorcito para lo pequeño que és registró una buena entrada y compartimos pie de vía con unas 3 o cuatro cordadas más
Y eso fue todo. tocó retirada. Quedaba aún un buen rato de luz pero era el momento de bajar la persiana. Creo que fue una decisión acertada pues llevábamos todo el día al solano y este este detalle y la escalada acabé bien fundido como comprobé durante el regreso. Y al día siguiente.

CONSEJOS RECOMENDACIONES.-


Estos sectores de escalada están, como otros de la zona, incluidos en el EIN Aiguabarreig Segre-Noguera Pallaresa. En una entrada anterior ya me hice eco de las normas de sentido común para poder seguir usando de forma óptima estos sectores.
Añadir que hay que tener cuidado con el yacimiento arqueológico del Abric del Xicotó; no debería haber ningún problema pues no esta afectado por ninguna vía de forma directa y se supone que somo civilizados y respetuosos con el trabajo y aficiones de nuestros semejantes.

Yacimiento Arquelógico de El Abric del Xicotó

domingo, 29 de marzo de 2015

Fracturas del Navicular (Escafoides del pie) No Complicadas ni Desplazadas (Parte 2) y Diagnóstico Diferencail


Caso 2.-
En este otro caso otro varón, más joven que el anterior, refiere que se cayó por las escaleras de su casa entrada la noche y sufrió una torcedura del tobillo izquierdo.
A la exploración presentaba signos inflamatorios y dolor a la exploración en el maleolo interno y articulación tibio-astragalina del tobillo izquierdo.
Como era un paciente joven se pidió una radiografía comparativa entre ambos pies para descartar que las posibles imágenes patológicas que pudieran observarse no se correspondieran con los procesos de osificación.
En la RX se observa una fractura del hueso navicular del pie izquierdo y se remite al hospital de referencia.


(La magen izquierda de corresponde al pie izquierdo y la derecha al correspondiente)

Se confirma el diagnóstico: Fractura Escafoides Tarsiano de región lateral no desplazada.
Se coloca botina de yeso y se complementa con:
Profilaxis antitrombótica; deambulación en descarga con botina (La descarga implica la no carga o peso sobre el hueso y evidentemente el no apoyo.) y medicación AINE y protección gástrica.
Se alta a domicilio y control por consultas externas.
A las 5 semanas se retiró la botina de yeso. El balance articular era bueno, la atrofia de los tejidos leve y la deambulación dentro de lo normal.
Se programó para fisioterapia pero de dió de alta voluntaria alegando que no le hacía daño y que podía hacer vida normal.

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PRUEBAS COMPLEMENTARIAS.-

RX simple. Proyecciones anteroposterior, lateral y oblicua.
Debido a la morfología y situación del navicular en el tarso puede ser difícil establecer el diagnóstico exacto; es fácil ver o suponer que existe una lesión del escafoides, pero es más complicado conocer la forma de la línea de fractura, pues muchas veces se superponen las imágenes.
En las lesiones por sobrecarga se observa la fisura en sentido sagital en el tercio medio y no existe desplazamiento.
Saxena et al proponen una clasificación radiográfica para las fracturas de escafoides:
Tipo I, fractura de la cortical dorsal;
Tipo II, fractura prolongada al cuerpo escafoideo, y
Tipo III, fractura que atraviesa las dos corticales; con las siguientes modificaciones: A, necrosis avascular parcial; C, cambios císticos en la fractura; S, esclerosis de los márgenes fractuarios.

En los casos dudosos son de ayuda el TAC y la RMN. Las imágenes que ofrecen suelen aclarar la naturaleza de la lesión.
De forma accesoria, y para situaciones puntuales, también servir la práctica de una escintigrafía ósea y una densitometría ósea.

TRATAMIENTO.-

Se realizará en función del tipo de fractura.
El objetivo es restaurar un pie plantígrado e indoloro, estable y capaz de sustentar el peso corporal.
Es importante reducir el riesgo de artrosis deformante post-traumática.

En caso de una fractura por avulsión de los ligamentos plantares y dorsales y cuando una fractura es simple, si los fragmentos no están separados y se observa una buena reducción, el tratamiento será conservador, siendo suficiente la inmovilización con una bota de yeso bien modelada plantarmente y sin permitir la carga en 6-8 semanas.
Durante este periodo estará afectada la capacidad de subir/bajar escaleras, de permanecer de pie durante periodos incluso breves, o caminar distancias cortas. Será necesario el uso de muletas, bastones, andadores, o sillas de ruedas.
Posteriormente se colocará una plantilla rígida con buen apoyo astragaloescafoideo y se permitirá caminar al paciente. La ortesis se prolongará unos 6 meses, con el uso de un calzado cómodo pero recio, en especial que sujete lateralmente. La acción de caminar es suficiente para una recuperación completa, y no requiere una recuperación funcional específica.
La avulsión desplazada del tibial posterior es la única indicación quirúrgica de este grupo, pero no debe confundirse con esta fractura con un navicular accesorio (márgenes regulares, redondeados).

En otros casos más graves puede haber gran conminución y separación de los fragmentos. De entrada se aconseja la reducción manual, con aplicación de anestesia localmente rodeando el foco fractuario.
Cuando la reducción no se mantiene o es imposible, cosa no infrecuente, deberá recurrirse al tratamiento quirúrgico.

EVOLUCIÓN .-

Las consecuencias de este tipo de fracturas se correlacionan con la severidad de la lesión y la estabilidad de la reducción.

Cuando se trata de una simple fisura del escafoides, la lesión puede pasar inadvertida, aunque una mala curación puede ser causa de dolores crónicos, y más en deportistas.

Las fracturas por avulsión del escafoides tienden a evolucionar muy bien cuando se reconocen de forma temprana y reciben el tratamiento adecuado.
La complicación principal de las fracturas por avulsión del escafoides es la falta de consolidación sintomática. En caso de ser una fractura de la tuberosidad del escafoides, puede abocar a veces en una disfunción del tendón del músculo tibial posterior y a un pie plano adquirido.

En las fracturas del cuerpo, siguiendo la clasificación de Sangeorzan, suele haber buenos resultados en el 100% de las fracturas tipo I; en el 70% de las de Tipo II y en el 25% de las de Tipo III.
Las fracturas del cuerpo del escafoides pueden evolucionar hacia deformaciones y artrosis post-traumáticas. El tratamiento conservador con agentes antiinflamatoriosy soporte ortésico puede ser eficaz, pero requiere la fusión de la articulación afectada. La pérdida funcional es significativamente mayor en el caso de una fusión astragaloescafoidea que en el caso de una fusión escafoideocuneiforme.
La falta de consolidación de una fractura por avulsión dorsal se trata mediante la escisión del fragmento no consolidado.
La falta de consolidación de fracturas de la tuberosidad del escafoides se trata mediante reducción a cielo abierto y fijación interna retardadas o la escisión del fragmento no consolidado con avance concurrente del tendón del tibial posterior.

A largo plazo existen tres complicaciones graves:
- El aplastamiento del escafoides, que ocasione un pie plano postraumático;
- La osteonecrosis del escafoides, a veces acompañada de la cabeza del astrágalo, y aunque menos importante, pero sí molesto,
- El síndrome de distrofia ósea refleja.

La aparición con el tiempo de una artrosis subastragalina implica que hubo participación en la zona astragalocalcánea.

PATOLOGÍA DEL ESCAFOIDES y DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL.-

Básicamente hay que distinguirlas del Escafoides Accesorio y del hueso sesamoideo supernumerario.

ESCAFOIDES ACCESORIO.-

El escafoides accesorio tarsiano es una variante anatómica ósea, situado detrás de la tuberosidad posteromedial del escafoides. Se presenta en un 4-21% (10%) de la población y es bilateral en el 50- 90% de los casos. Puede ser bífido.
En la adolescencia suele fusionarse con el escafoides.
No confundir con el hueso sesamoideo del tendón tibial posterior.
En un 2% permanece separado.

Hay tres tipos de escafoides accesorio según tamaño, morfología y relación con el navicular.
El tipo 1, Auténtico sesamoideo u os tibiale externum es un hueso redondeado u ovalado, de 2 a 3 mm de diámetro y situado dentro de las fibras del tendón tibial posterior.
El tipo 2 o Auténtico escafoides accesorio es el más frecuente, tiene una forma triangular y se une al escafoides por medio de tres uniones posibles:
Unión fibrocartilaginosa
Unión hialina
Mixta u ósea
La estabilidad de esta unión hará que sea más o menos sintomática.

El tipo 3 o Escafoides cornupeto. Se forma al crearse un puente óseo completo entre la tuberosidad posterior del escafoides y el accesorio tipo 2. El resultado es un escafoides grande con una tuberosidad posterior prominente.



El navicular accesorio está situado medialmente a la tuberosidad del escafoides. El tibial posterior se inserta en él, pero también da expansiones a las tres cuñas y a las bases de los metatarsianos centrales.
El escafoides accesorio tipo 1 es asintomático y el tipo 3 rara vez da síntomas, mientras que el 2 puede cursar con clínica de dolor y/o hinchazón en la cara interna del pie, que se agravan con el ejercicio físico y el sobrepeso.

Navicular Accesorio (Tipo II), Bilateral (Izda) y Navicular con Sesamoideo (Dcha)

Se han dividido todas las variantes anatómicas sintomáticas en tres grupos. El escafoides accesorio pertenece al segundo grupo, el de los osículos con una sincondrosis congénita que sufren cambios degenerativos o traumáticos.
El dolor se asoció a la presencia de pie plano por la inserción anómala de las fibras del tendón tibial posterior en el escafoides accesorio.
Sin embargo se ha demostrado que el tendón tibial posterior no es necesario para mantener el arco longitudinal del pie y que el dolor se debe a los microtraumatismos repetitivos producidos a través de las fibras del tendón tibial posterior sobre la sincondrosis del escafoides accesorio.


Lesiones del Tibial Posterior y de su Inserción escafoidea

Como medios diagnósticos son útiles la gammagrafía con metilendifosfonato marcado con Tecnecio 99 metaestable pues muestra un incremento de la fijación del radioisótopo en el escafoides accesorio doloroso .
La RM permite valorar la afectación del escafoides accesorio, de la sincondrosis y de los tejidos blandos adyacentes. El patrón de alteración de la señal en RM por edema de la médula ósea en el escafoides accesorio consiste en hiposeñal en T1 e hiperseñal en las secuencias con supresión de la grasa.

Dependiendo del dolor y de la impotencia funcional de adopta una actitud terapéutica u otra.
Si el cuadro es muy doloroso empezaremos con una inmovilización con una férula tipo Walker, durante 3-4 semanas.
Posteriormente se realizará tratamiento de fisioterapia con métodos antiinflamatorios, terapia fría y medidas de rehabilitación.
A la fisioterapia se asociara una ortesis plantar personalizada bajo molde de escayola, tomando el molde en carga controlada. El objetivo de la ortesis plantar es lateralizar el eje de carga para que el tibial posterior trabaje con menos potencia y no cizalle la unión fibrocartilaginosa del hueso accesorio.
El calzado será un factor importante a tener en cuenta, buscando que el zapato no provoque presión en el escafoides para evitar inflamarlo.
Si todo esto falla se recurre al tratamiento quirúrgico el cual consiste en la resección del escafoides accesorio y del cartílago adyacente y en la reinserción de las fibras del tendón tibial posterior en el escafoides.

ESCAFOIDES BIPARTITO.-

Variante infrecuente y de etiología desconocida.
Presenta dos fragmentos en forma de cuña: unos pequeños inferolateral y otro mayor inferomedial. La cabeza astragalina es más ancha y aplanada para poderse articular con ambos. Es bilateral en un 50% de los casos.
Se puede confundir con el sesamoideo del tibial posterior.
Puede causar síntomas per se y ser confundido con una fractura (los fragmentos aunque congruentes no tendrán una cortical interpuesta).

ENFERMEDAD DE KÖHLER (Necrosis Avascular o Aséptica del Escafoides).-


Enfermedad autolimitada en el navicular muy poco frecuente que suele producir dolor en el pie en edad infantil, generalmente alrededor de los 5 años y más frecuente en varones.

ENFERMEDAD DE MÜLLER-WEISS.-


Es una osteonecrosis espontánea del escafoides tarsiano en adultos. Es rara y afecta con más frecuencia a las mujeres y se presenta de forma bilateral, siendo la unilateral menos frecuente..

COALICIÓN TARSIANA.-

Son fallos en la segmentación completa de dos o más huesos del tarso.
Es una fusión anómala entre los huesos del tarso que puede ser fibrosa (sindesmosis), cartilaginosa (sincondrosis) u ósea (sinostosis); así como congénita o adquirida, e intra o extraarticulares.
Ocurren en el 1% de la población, los síntomas surgen en la 2ª o 3ª década de la vida y son más comunes en varones. y bilaterales en el 20-25%
Las más comunes son la Calcaneoescafoidea y las Astragalocalcánea.
Se debe sospechar y descartar en niños y adolescentes con una historia de esguinces de repetición en el tobillo.

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Esta información es de carácter general e informativa y en ningún caso se puede entender como un consejo sobre tratamiento específico alguno ni suplir a una atención médica personalizada.

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Con una ayudita de:

- Congreso SERAM 2012.
- Centro Bonanova Barcelona.
- Blog del Doctor López Capape.
Revista Jano.
- Ortopedia Vol1.
- Curso de Pie y Tobillo. Fracturas de medio y antepie.
- MAPFRE MEDICINA, 2001; vol. 12, n.° 2 .

viernes, 27 de marzo de 2015

Fracturas del Navicular (Escafoides del pie) No Complicadas ni Desplazadas (Parte I)


Caso 1.-
El varón de unos 27 años refiere que estaba corriendo por la vía pública, a un buen ritmo, y que se distrajo un momento. Como el firme era irregular esa distracción causó un desequilibrio en su carrera y mientras intentaba mantener la verticalidad hizo un movimiento brusco con la pierna izquierda para no caer, con tan mala suerte que fue como si diera una patada directa a una baldosa que sobresalía del suelo.

Empezaron unas molestias -dolor e impotencia funcional- en ese pie que fueron en aumento a lo largo del día por lo que acude al CUAP.
En el pie izquierdo se aprecian signos flogóticos secundarios a un traumatismo: eritema, edema y hematoma subcutáneo a nivel del tarso del pie izquierdo y dolor a la palpación, sobre todo, en el lado tibial.
Trofismo neurovascular distal conservado.
Se practica una exploración radiográfica y se observa una Fractura Intraarticular del Navicular en el plano horizontal de ese hueso.
Se le administra analgesia puntual y se remite al traumatólogo de urgencias en el hospital de referencia.

Se confirma en diagnóstico y se procede a:
Inmovilizar con botina de yeso.
Reposo relativo.
Mantener la extremidad elevada y movilizar dedos para evitar edemas.
Mantener la botina y extremidad en descarga durante 6 semanas.
No iniciar deambulación completa hasta las 12 semanas.
Heparinización subcutánea, analgesia y protección gástrica.
Control por trauma de zona.

Fractura Hueso Navicular del pie izquierdo de una varón

Misma fractura desde otra proyección

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ANATOMÍA.-

El hueso Navicular, o escafoides del pie, recibe este nombre por la forma de barco que tiene.
Es un hueso corto y asimétrico (es más ancho que alto y aplanado de delante hacia atrás; su eje mayor es oblicuo hacia abajo y hacia adentro, y su aspecto es arqueado, de convexidad superior,) que se encuentra en la cara interna de la segunda fila del tarso.

Se describen en él cuatro caras pues está rodeado:
− hacia delante, por los tres cuneiformes,
− por atrás, por el astrágalo,
− hacia fuera, por el cuboides.
y dos extremos
La extremidad interna es una voluminosa apófisis: el tubérculo del escafoides, donde se inserta el tendón del tibial posterior.
La extremidad externa presenta:
−  Una faceta articular para el cuboides, cerca de la cara anterior; sobre ella está la inserción del haz interno del ligamento en Y de Chopart.
− Una faceta articular inconstante con el calcáneo.

Sus lesiones no son muy bien conocidas, circunstancia que favorece que en ocasiones sus patologías o lesiones puedan ser muy incapacitantes.
Es el último hueso del pie en osificarse completamente. El núcleo de osificación aparece entre los 18 y los 24 meses en las mujeres, y entre los 24-30 meses en los varones.

Visión caudal y craneal de los huesos pie

Visión medial y lateral del pie

Huesos del tarso y carillas articulares

BIOMECÁNICA.-

El pie está dividido en tres unidades anatomo- funcionales: el retropié, el mediopié y el antepie.
El retropié constituido por el astrágalo que se articula con el calcáneo, formando la articulación subastragalina (punto de apoyo posterior).
El mediopié está formado por el escafoides, que se articula con la cabeza del astrágalo, el cuboides que se articula el escafoides y las bases de los metatarsianos.
El antepié, formado por los 5 metatarsianos y las falanges proximales, medias y dístales (estas últimas del 2 al 5 dedos), articuladas formando los diferentes rayos del antepié.



La disposición de todos sus huesos entre sí forma una bóveda en la parte media del pie, que le da una gran resistencia para la carga de peso y el esfuerzo, y que está apoyada en tres puntos que se conocen como trípode podálico.
Los puntos de apoyo son:
- Tuberosidad del calcaneo
- Cabeza del 1 metatarsiano
- Cabeza del 5 metatarsiano
El único arco visible clínicamente es el longitudinal interno. La bóveda plantar se mantiene:
1. Por la forma propia de los huesos al encajar entre sí, como las piezas de un rompecabezas.
2. Por la acción de los ligamentos al unir las piezas óseas y que constituyen los principales mantenedores de la bóveda plantar.
3. Finalmente, los músculos tienen cierta acción en bipedestación ya que existe un balanceo: la contracción muscular restituye el equilibrio y ayuda a los ligamentos a mantener la bóveda plantar.
Se debe tener en cuenta que los ligamentos articulares son los elementos estáticos del pie que mantienen unidos los distintos huesos entre sí para darle soporte a los arcos

El escafoides forma parte del complejo conjunto especializado de huesos y articulaciones que hacen que el pie humano posibilite la marcha bípeda. Está situado en el vértice del arco longitudinal interno, formando parte esencial de la columna interna del esqueleto del pie. Las fuerzas de carga se transmiten desde los dedos del pie y los metatarsianos a las cuñas y de éstas al escafoides y al astrágalo.


En el pie se forman dos cadenas cinéticas, si consideramos que puede ser dividido funcionalmente en dos partes, que reparten el peso del cuerpo: un pie externo integrado por el calcáneo, cuboides y dos últimos metatarsianos y sus dedos, y un pie interno: astrágalo, escafoides y de preferencia el primero y el segundo metatarsianos.
El astrágalo, por su compleja morfología y su movilidad, compone junto a la mortaja tibioperonea la articulación más importante del pie. Derivando desde la cabeza del astrágalo al escafoides, las líneas de fuerza más importantes van a recaer en el primer radio, siendo la articulación primera metatarsofalángica la segunda en importancia dentro del pie.
La articulación astragalocalcaneonavicular junto con la articulación subastragalina, permiten el movimiento del pie en torno al astrágalo. La articulación astragaloescafoidea tiene movilidad en todos los planos del espacio, y su movimiento combinado con la articulación subastragalina es fundamental para la inversión y la eversión del pie.
La articulación del complejo astrágalo-calcáneo (retropie) con el navicular-cuboides recibe el nombre de articulación mediotarsiana, transversa del tarso o de Chopart.

El hueso escafoides es, pues, el paso intermedio obligado para pasar de la enartrosis con bastante movimiento astragaloescafoideo, a unas artrodias con muy poca movilidad, formada por la articulación escafotricuneana.



FRACTURAS DEL NAVICULAR O ESCAFOIDES DEL PIE.-

La frecuencia de estas fracturas es variable según la población estudiada. En la población general son poco frecuentes y con grandes posibilidades de pasar desapercibidas. Pero en la población deportiva -atletismo- pueden ser muy frecuentes, como cerca del 20%.
La falta de tratamiento provoca inestabilidad en la parte media del pie.

PATOGENIA.-

Las fracturas de este hueso pueden producirse por diferentes mecanismos que condicionarán el tipo y gravedad de las mismas.

Su mecanismo de acción preferente es el indirecto. Por su ubicación y forma, el escafoides es un punto débil, de modo que no es raro que en traumatismos de caída de altura, aplastamiento del arco longitudinal o traumatismos transmitidos centrípetamente desde el primero y el segundo metatarsianos se pueda producir su fractura.
No es fractura infrecuente en el ámbito deportivo debido a caídas o al traumatismo provocado al chutar un balón; también aparece como afección laboral por caída de pesos sobre el tarso o caída de altura sobre el antepié (que es como se debe caer para amortiguar el traumatismo). En la población general no tiene gran incidencia.

Las causa más frecuentes de fracturas de escafoides son las conocidas fracturas por estrés, secundarias a un trauma repetido en atletas que corren y saltan.
Las lesiones traumáticas que provocan fracturas por avulsión de la tuberosidad del escafoides son consecuencia de la tracción del tendón tibial posterior o la eversión forzada, mientras que las fracturas por avulsión de la parte dorsal del escafoides son secundarias a la tracción de los ligamentos talloescafoideo o deltoideo durante la flexión plantar forzada.
Menos frecuentes pero más graves son las fracturas del cuerpo del escafoides. Son secundarias a una importante carga de compresión axial sobre la parte anterior del pie, por lo general como consecuencia de caídas desde la altura o accidentes automovilísticos.

FRACTURA POR ESTRÉS.-

La fractura se produce habitualmente lentamente, dando síntomas leves que no impiden continuar con la actividad.
Estas fracturas se han descrito tanto en corredores y vallistas, como en jugadores de baloncesto. Se cree que fuerzas repetidas reiteradamente canalizadas a través del segundo metatarsiano y cuña media hacia el tercio central del escafoides durante la fase de despegue son la causa de la fractura. Clásicamente la fractura de estrés aparece en el área de máximo cizallamiento que corresponde a la unión de los dos tercios mediales con el tercio lateral del escafoides.

Los síntomas aparecen de forma insidiosa, siendo este uno de los motivos del retraso del diagnóstico. Existe dolor en el pie que aparece al correr, más si el atleta lo hace calzado con zapatillas de clavos y en pista de tartán. Inicialmente el dolor cede con el reposo y el cambio de calzado o superficie. Cuando el dolor aumenta de intensidad y duración, y el deportista no puede continuar con los entrenamientos o competiciones, suele ser el momento en el que se consulta al médico.ractura de estrés
La fractura se produce habitualmente lentamente, dando síntomas leves que no impiden continuar con la actividad.
Estas fracturas se han descrito tanto en corredores y vallistas, como en jugadores de baloncesto. Se cree que fuerzas repetidas reiteradamente canalizadas a través del segundo metatarsiano y cuña media hacia el tercio central del escafoides durante la fase de despegue son la causa de la fractura. Clásicamente la fractura de estrés aparece en el área de máximo cizallamiento que corresponde a la unión de los dos tercios mediales con el tercio lateral del escafoides.
Los síntomas aparecen de forma insidiosa, siendo este uno de los motivos del retraso del diagnóstico. Existe dolor en el pie que aparece al correr, más si el atleta lo hace calzado con zapatillas de clavos y en pista de tartán. Inicialmente el dolor cede con el reposo y el cambio de calzado o superficie. Cuando el dolor aumenta de intensidad y duración, y el deportista no puede continuar con los entrenamientos o competiciones, suele ser el momento en el que se consulta al médico.

FRACTURAS POR AVULSIÓN.-

Son las segundas en frecuencia.
Suelen ser consecuencia de una torsión brusca del mediopie o la eversión forzada que provoca el arrancamiento de un pequeño fragmento de hueso por la tracciòn del tibial posterior.
Las fracturas por avulsión de la parte dorsal del escafoides son secundarias a la tracción de los ligamentos taloescafoideo o deltoideo durante la flexión plantar forzada.
La deformidad es poco importante pero sí lo es la dificultad para caminar provocada por el dolor.
El índice de sospecha debe ser alto y deben solicitarse radiografías del pie para confirmar el diagnóstico. Con frecuencia solamente se identifica la avulsión en una proyección.
Según la zona afectada se pueden clasificar estas fracturas en dorsales, plantares o mediales.

FRACTURAS DEL CUERPO DEL ESCAFOIDES.-

Secundarias a una importante carga de compresión axial sobre la parte anterior del pie, por lo general como consecuencia de caídas desde la altura o accidentes automovilísticos.
En los grandes traumatismos, como pueden ser los aplastamientos y los accidentes de circulación, sus fracturas se pueden combinar con las de otros huesos del pie, en especial el cuboides, astrágalo o apófisis menor del calcáneo.

El mecanismo de lesión en estos casos es un traumatismo de alta energía (tráfico y caídas desde altura principalmente) con fuerzas axiales indirectas y con frecuencia asocia lesiones en otros huesos del pie como el cuboides.
El escafoides o parte del mismo se luxa o subluxa.
También pueden provocarse por aplastamiento fracturas importantes del cuerpo del escafoides.
Se pueden clasificar atendiendo al estudio radiológico en desplazadas y no desplazadas. El estudio puede completarse con un escáner (TAC).

Las fracturas no desplazadas se pueden tratar con inmovilización y descarga de 8 semanas.
La descarga implica la no carga o peso sobre el hueso y evidentemente el no apoyo.
Las fracturas desplazadas se pueden dividir según la Clasificación de Sangeorzan en tres tipos.
El tipo I (A) es una fractura de trazo único en el plano transverso u horizontal, dando lugar a un fragmento dorsal y otro plantar. La reducción abierta y síntesis con tornillos da buenos resultados en estos casos.
El tipo II (B) es una fractura en dirección de dorsolateral o plantar medial. El fragmento medial se luxa dorsomedialmente con respecto a la cabeza del astrágalo, y el antepie queda en aducción. El fragmento lateral suele sufrir conminución importante que dificulta o impide la osteosínteis, siendo necesario en ocasiones la fijación externa o la fijación escafocuneana para mantener la columna interna.
En las fracturas de tipo III (C) existe conminución central o lateral del cuerpo, desplazamiento lateral del antepie y subluxación de la articulación calcáneo cuboidea. El objetivo del tratamiento es conseguir un mínimo del 60% de superficie articular astragaloescafoidea congruente.

Los fragmentos, a veces múltiples, pueden desplazarse en sentido dorsal o interno, siendo el primero especialmente voluminoso. Los ligamentos que rodean este hueso, en especial el ligamento escafoideo inferior y los tendones que se insertan en su periferia, como tibiales anterior y posterior, forman una cubierta fibrosa y le confieren mayor resistencia, pero a su vez pueden ser la causa de las frecuentes escafoiditis de inserción.

Clasificación Fracturas del Cuerpo del Escafoides


DIAGNÓSTICO CLÍNICO.-

El paciente explica el mecanismo lesional.
En relación con el traumatismo, y a veces algo posterior, aparecen dolor, tumefacción en la parte dorsal e interna del pie, equimosis (hematoma subcutáneo), y gran claudicación a la marcha y el dolor se exacerba al apoyar simplemente el pie en el suelo.
La presión sobre la zona permite localizar el dolor, y ocasionalmente se puede palpar las prominencias de los fragmentos que sobresalen o están luxados, con una deformidad evidente.

Imagen que puede corresponder a una gran variedad de lesión en esta zona

En 24 h el edema puede ser considerable, con aparición de la equimosis, que se desplaza subcutáneamente y no tiene que limitarse al área de la lesión, puede abarcar todo el pie y el tobillo.
Este fenómeno puede retrasar una intervención quirúrgica y hay que recurrir a una bomba pédica compresiva.
Si se intenta forzar plantarmente equinizando, el dolor se incrementa debido a la compresión que hacen los huesos vecinos sobre el fracturado. También se puede provocar el dolor percutiendo a distancia en sentido axial sobre el primer metatarsiano.
Hay que practicar un examen físico y una evaluación neuro-vascular para excluir lesiones asociadas.
En las lesiones severas se ha documentado un síndrome compartimental que debe ser tratado antes de reducir la fractura. Dicho síndrome se relaciona más a menudo con fracturas sufridas por una lesión por aplastamiento.
En ocasiones la clínica es superponible a un esguince de la articulación de Chopart o de la mediotarsiana.

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Esta información es de carácter general e informativa y en ningún caso se puede entender como un consejo sobre tratamiento específico alguno ni suplir a una atención médica personalizada.